Términos del servicio
Última actualización: 18 de octubre de 2026
Estos términos aplican al restaurante o bar que contrata Pide la Mesa (cuenta, panel, códigos QR y carta). El comensal no contrata con nosotros: pide al local y paga en caja.
1. El servicio
Facilitamos carta digital por mesa (con código QR), envío de comandas, pantalla de barra en directo y reportes de actividad. Los importes de esos reportes son una estimación a partir de las comandas registradas, no de la caja ni de un TPV. No hay pasarela de pago al comensal ni cobro en mesa a través de Pide la Mesa. Podemos ofrecer una prueba gratuita; el precio queda cerrado al pagar el plan.
2. Vuestra cuenta
Sois responsables de la contraseña, de quién usa el panel y de dejar la tablet o el portátil con la sesión abierta en barra. La cuenta es para el local contratado, no para cederla a otro establecimiento.
3. Carta, alérgenos e información alimentaria
Pide la Mesa es una herramienta para publicar la carta y tomar comandas. No somos el restaurante, no cocinamos y no formamos parte del contrato de hostelería entre el comensal y el local. El contenido de cada carta (nombres, descripciones, fotos, precios, alérgenos, intolerancias, contaminación cruzada y textos informativos) es responsabilidad exclusiva del restaurante. No verificamos recetas ni la cocina. Si esa información falta, es errónea o no coincide con lo servido, la responsabilidad es del local, no de Pide la Mesa ni de quien gestiona la plataforma.
Debéis mantener nombres, descripciones, fotos y precios alineados con lo que servís. Tenéis la obligación legal de informar, en la carta que abre el cliente, de los alérgenos de declaración obligatoria de cada comida y de cada bebida, y de cualquier otra intolerancia o riesgo (incluida la contaminación cruzada) que deba conocer quien vaya a consumir el producto. Eso se consigna con las casillas del panel y, cuando haga falta, con la descripción u otros textos de la carta. Si no marcáis un aviso o no lo escribís, el comensal no lo verá: esa omisión es vuestra, no un silencio de Pide la Mesa.
Las casillas vacías no equivalen a “este producto no contiene alérgenos”. Si, según vuestra receta, no lleva ninguno de los catorce de declaración obligatoria, debéis marcarlo de forma afirmativa («Ninguno de los 14»). «Sin contaminación cruzada» solo si en vuestra cocina ese producto no comparte aceite, plancha, freidora, tablas ni utensilios con otros que sí lleven alérgenos; es una afirmación vuestra, no una comprobación de Pide la Mesa. El personal debe poder informar al comensal si pregunta: la carta digital no sustituye esa obligación. Pide la Mesa y quienes gestionan la plataforma no responden de reacciones alérgicas, intolerancias ni daños derivados de lo que el local haya declarado, omitido o servido.
4. Caídas de servicio y plan B
No garantizamos un servicio ininterrumpido ni un tiempo de disponibilidad concreto. La carta, las comandas y el panel dependen de internet (wifi o datos móviles), de la electricidad, de los dispositivos y del navegador que use el local o el comensal, y de proveedores terceros de alojamiento, base de datos y dominio. Un corte en cualquiera de esos elementos, un fallo del aparato o del navegador, o una caída de esos proveedores puede dejar sin carta digital ni panel. Eso no es imputable al titular de Pide la Mesa: no controlamos la red del restaurante, el suministro eléctrico ni el estado de esos proveedores. Si ocurre, el local debe poder seguir con carta en papel, pedidos en barra u otra solución alternativa. Una interrupción no transfiere a Pide la Mesa la obligación de atender mesas ni de servir comida.
Al contratar, confirmáis haber leído este apartado. Una prueba gratuita no implica un precio cerrado hasta que se pague el plan elegido.
5. QRs y mesas
Cada QR identifica una mesa. Quien lo escanee puede enviar comandas a esa mesa. Colocadlos de forma que no se copien con facilidad fuera del local si os preocupa el uso indebido. Regenerar o crear mesas nuevas está en el panel.
El código QR de cada mesa abre la carta y permite enviar comandas a quien lo escanee, esté o no sentado en esa mesa o dentro del local. Puede ocurrir que una persona o un grupo haga un uso indebido: pedir y marcharse antes de recoger o de pagar lo pedido, escanear el código y enviar una comanda sin estar en el establecimiento, u otras conductas de la misma índole. Esas situaciones y otras en esa línea no son imputables al titular de Pide la Mesa (persona física o sociedad) ni a quienes gestionan la plataforma: no controlamos quién escanea cada QR ni el comportamiento de quienes se acercan al local. El restaurante asume y acepta esos riesgos como propios del uso de códigos visibles y se compromete a decidir cómo colocarlos, vigilarlos o regenerarlos.
6. Datos de comensales
Las comandas (mesa, productos, notas) las tratáis vosotros como responsables. Pide la Mesa las aloja como encargado, solo para prestar este servicio. No uséis el campo de notas para recoger datos que no hagan falta para el pedido. Si un comensal ejerce derechos sobre su pedido, gestionadlo vosotros; os ayudaremos en lo que dependa de la plataforma escribiendo a adrianramos.sf3@gmail.com.
7. Planes, cobro y renovación
Los planes se pagan por meses (1, 3 o 12 cuotas según el compromiso). El cobro lo ejecuta Stripe con tarjeta o adeudo SEPA. No hay importe de entrada: todos los planes son mensualizados y, a mayor duración del compromiso, menor es el precio por mes. Al terminar el compromiso, el mismo plan se renueva automáticamente por otro periodo igual, salvo que canceléis la renovación o programéis otro plan desde el panel. Os avisaremos por el correo de la cuenta al menos 14 días antes de esa fecha, con un enlace para cambiar de plan o cancelar la renovación. El plan vigente sigue hasta el final del compromiso aunque canceléis la renovación. Una prueba no se fusiona con un alta que ya exista: para convertirla hace falta un correo que aún no tenga cuenta en Pide la Mesa.
8. Licencia y prohibiciones
No está permitido usar la cuenta para un local distinto del contratado, acceder o intentar acceder a datos de otros restaurantes, ni saturar o alterar el servicio.
El software, el diseño y la documentación de Pide la Mesa pertenecen al titular. La licencia es solo para usar el servicio en vuestro local. Queda prohibido copiar, reproducir, extraer o reutilizar de forma sustancial la plataforma (incluido su aspecto y funcionamiento) para prestar un servicio igual o similar, o para cederla a terceros, salvo lo que la ley permita de forma imperativa. La carta, precios y marca de cada restaurante siguen siendo suyos.
9. Contacto
Para estos términos: adrianramos.sf3@gmail.com. El aviso legal y la política de privacidad forman parte de este acuerdo.